Menú Cerrar

Introducción al tiempo de procesamiento más corto y las reglas de prioridad

Qué es el tiempo de procesamiento más corto

En la administración de operaciones, las reglas de prioridad son esenciales para organizar y optimizar el flujo de trabajo. Estas reglas son aplicadas en una gran variedad de entornos, desde clínicas médicas hasta talleres de manufactura, y su objetivo es claro: maximizar la eficiencia y la utilización de recursos mientras se minimiza el tiempo de espera y los retrasos. En este artículo te voy a explicar lo que es el tiempo de procesamiento más corto, el cual forma parte de las reglas de prioridad.

¿Qué son las Reglas de Prioridad?

Las reglas de prioridad son directrices que ayudan a determinar el orden en que se deben procesar los trabajos. Imagina que tienes una lista de tareas pendientes; las reglas de prioridad serían como tu método personal para decidir qué tarea hacer primero. En un entorno de producción, estas reglas son cruciales para mantener todo en movimiento de manera fluida y eficiente.

Las cuatro reglas de prioridad más comunes

  1. PEPS (Primero en Entrar, Primero en Salir): Esta regla es la más sencilla y se basa en el orden de llegada. El primer trabajo que llega es el primero en ser atendido, similar a cómo funcionan las filas en un banco o en un supermercado.
  2. TPC (Tiempo de procesamiento más corto): Esta regla prioriza los trabajos que requieren menos tiempo para completarse, asegurando una rápida rotación y reduciendo el tiempo que los trabajos pasan en el sistema.
  3. FEP (Fecha de entrega más próxima): Con esta regla, se da prioridad a los trabajos con fechas de entrega inminentes. Es una forma de asegurar que se cumplan los plazos y se mantenga la satisfacción del cliente.
  4. TPL (Tiempo de procesamiento más largo): Contrario al TPC, esta regla selecciona primero los trabajos que toman más tiempo. A menudo, estos trabajos son de gran importancia y requieren atención prioritaria.

¿Qué es el tiempo de procesamiento más corto (TPC)?

El TPC o tiempo de procesamiento más corto es una regla de prioridad que selecciona para su procesamiento el trabajo con el menor tiempo estimado de finalización. Al enfocarse en los trabajos que se pueden completar más rápidamente, se mejora el flujo de trabajo y se reduce la congestión en el sistema. Esto no solo acelera la producción, sino que también aumenta la satisfacción del cliente al entregar resultados en menos tiempo.

Definición de tiempo de procesamiento más corto

Ventajas del tiempo de procesamiento más corto

Algunos de las ventajas del TPC son las siguientes:

  • Reducción del tiempo de espera: Al procesar primero los trabajos más cortos, se disminuye el tiempo promedio que cada trabajo pasa en el sistema.
  • Incremento de la productividad: Con trabajos completándose más rápidamente, se pueden atender más tareas en el mismo periodo de tiempo.
  • Mejora en la utilización de recursos: Menos tiempo de inactividad y una rotación más rápida de trabajos permiten un uso más eficiente de la maquinaria y el personal.
Ventajas del tiempo de procesamiento más corto

Desventajas del TPC

Algunas de las desventajas de aplicar la regla de tiempo de procesamiento más corto (TPC) son las siguientes:

  • Retrasos para trabajos largos: Los trabajos con tiempos de procesamiento más largos pueden experimentar retrasos continuos, ya que los trabajos más cortos se priorizan constantemente.
  • Necesidad de estimaciones precisas: La implementación efectiva del TPC requiere conocer de antemano el tiempo de ejecución de cada trabajo, lo cual puede ser difícil o imposible en muchos entornos.
  • Desatención de la importancia de la tarea: El TPC se enfoca únicamente en la duración de las tareas, lo que puede resultar en la postergación de tareas críticas o importantes que tienen un tiempo de procesamiento más largo.

¿En dónde se puede utilizar el tiempo de procesamiento más corto?

La regla del tiempo de procesamiento más corto (TPC) se puede aplicar en diversos contextos donde es necesario gestionar múltiples tareas o trabajos que requieren atención. Aquí te presento algunos escenarios donde el TPC puede ser de utilidad:

  • Manufactura: En líneas de ensamblaje o talleres donde se fabrican productos, el TPC ayuda a reducir el tiempo de ciclo y aumentar la rotación de trabajos.
  • Servicios de TI: Para la gestión de tareas de desarrollo de software o mantenimiento de sistemas, priorizar las tareas más pequeñas puede acelerar la resolución de problemas y la entrega de proyectos.
  • Atención médica: En hospitales o clínicas, el TPC puede ser útil para organizar procedimientos o consultas, especialmente cuando hay una gran demanda y es crucial atender rápidamente a muchos pacientes.
  • Centros de llamadas: Al gestionar solicitudes de servicio al cliente, el TPC puede ayudar a resolver rápidamente las consultas más sencillas, liberando recursos para casos más complejos.
  • Restauración y cocina: En la preparación de alimentos, especialmente en entornos de comida rápida, el TPC permite servir rápidamente los platos que requieren menos tiempo de preparación.

Es importante mencionar que, aunque el TPC es una herramienta poderosa, no siempre es la mejor opción para todos los casos. Por ejemplo, si un trabajo urgente requiere atención inmediata o si un cliente importante espera una entrega, otras reglas de prioridad podrían ser más adecuadas. La clave es evaluar las necesidades específicas de cada situación y aplicar la regla de prioridad que mejor se alinee con los objetivos de la organización.

¿Se puede aplicar el TPC en la vida cotidiana?

Sí, definitivamente se puede aplicar el tiempo de procesamiento más corto (TPC) para incrementar la productividad en nuestra vida cotidiana. Aquí te muestro cómo:

  • Tareas domésticas: Al realizar las tareas del hogar, puedes empezar por aquellas que toman menos tiempo, como ordenar la mesa o lavar los platos, antes de pasar a tareas más largas.
  • Estudio: Si tienes varias asignaciones o proyectos, comienza con los que puedas completar más rápidamente. Esto te dará un sentido de progreso y te motivará a seguir con las tareas más grandes.
  • Administración del tiempo personal: Al planear tu día, prioriza actividades breves como responder correos electrónicos o hacer llamadas rápidas. Deja bloques de tiempo más largos para proyectos que requieren una concentración profunda.
  • Ejercicio: Si tienes poco tiempo para hacer ejercicio, opta por rutinas de alta intensidad y corta duración. Esto te permitirá mantener un estilo de vida activo sin comprometer otras actividades.
  • Compras: Realiza primero las compras que sabes que son rápidas y fáciles, como pasar por la farmacia, antes de ir al supermercado, donde podrías tardar más tiempo.

Al aplicar el TPC en tu vida diaria, puedes mejorar la eficiencia y lograr más en menos tiempo. Es una forma de gestionar tus actividades diarias de manera que maximices tu productividad y minimices el tiempo de inactividad.

Ejemplo práctico de tiempo de procesamiento más corto

Imagina que eres el gerente de un taller de manufactura y tienes cinco trabajos pendientes, cada uno con un tiempo de procesamiento diferente. Tu objetivo es minimizar el tiempo total de procesamiento utilizando la regla del TPC.

Datos del ejercicio:

TrabajoTiempo de Procesamiento (horas)
A4
B2
C5
D1
E3

Paso 1: Identificar el trabajo con el tiempo de procesamiento más corto

Revisamos la lista y seleccionamos el trabajo con el menor tiempo de procesamiento. En este caso, es el trabajo D con solo 1 hora.

Paso 2: Programar el trabajo seleccionado

Programamos el trabajo D para que se realice primero. Ahora, nuestra secuencia de trabajos comienza con D.

Paso 3: Eliminar el trabajo completado de la lista

Una vez que el trabajo D está programado, lo eliminamos de la lista de trabajos pendientes.

Paso 4: Repetir el proceso para los trabajos testantes

Continuamos el proceso, seleccionando el siguiente trabajo con el tiempo de procesamiento más corto de la lista actualizada. El siguiente sería el trabajo B con 2 horas.

Paso 5: Finalizar la secuencia de trabajos

Repetimos los pasos hasta que todos los trabajos estén programados. La secuencia final de trabajos según el TPC sería:

  1. Trabajo D – 1 hora
  2. Trabajo B – 2 horas
  3. Trabajo E – 3 horas
  4. Trabajo A – 4 horas
  5. Trabajo C – 5 horas

Conclusión del ejercicio:

La secuencia final de trabajos optimizada por el tiempo de procesamiento más corto es D, B, E, A, C. Al seguir esta secuencia, minimizamos el tiempo promedio que cada trabajo pasa en el sistema, lo que resulta en una mayor eficiencia y productividad.

Artículos relacionados